Historia

Desde que Fernández y Canivell patentara su revolucionaria fórmula con el nombre de
Ceregumil, hasta hoy, ha pasado casi un siglo.
Ceregumil es un producto de larga tradición en el mercado (más de 95 años), y de consumo muy arraigado en muchas familias. Forma parte de la memoria de todos nosotros.
PERO ¿CÓMO NACE CEREGUMIL?
El creador de este famoso tónico fue el Farmacéutico nacido en Granada en 1878 y afincado en Montilla (Córdoba)
Bernabé Fernández Sánchez, quien no sabía hasta que punto llegaría a ser conocido su jarabe.

Cuando empieza el siglo XX, Bernabé casa con
Blanca Canivell Pascual y empieza a gestionar su farmacia en Montilla, llamada “Moderna”, y situada en calle Corredera, 49.
Ya para entonces, en las nutridas estanterías de la Farmacia Moderna de la Calle Corredera, se alineaban unos tarretes gordezuelos y oscuros que, etiquetados casi manualmente y sin lujo alguno en su presentación, aseguraban así:
PRODUCTOS DEL LABORATORIO DE BERNABÉ FERNÁNDEZ
Farmacéutico
Extracto de cereales y leguminosas
Sí, era el
Ceregumil, que ya estaba inventado por
Bernabé Fernández, y que en breve periodo de tiempo, extendería sus excelencias, primero por España, y después por parte de América, Europa y África.

Tanto llegó a venderse el
Ceregumil, que
Bernabé Fernández Sánchez se vio obligado a cumplir dos objetivos: primero registrar el invento (1912) y otro, buscar una ciudad próxima al mar o puerto de mar, donde fabricar, distribuir y hacer viajar el Ceregumil a todo el mundo.
Entonces se abre fábrica en
Málaga (1921), con uno de los procesos de fabricación más modernos y mecanizados de la época y
Ceregumil se distribuye por gran parte del mundo. Su definitiva implantación se produce cuando la empresa apoya su producción en lo que hoy podríamos llamar un planteamiento agresivo y anticipado de las modernas técnicas de prospección, mercado, marketing y publicidad.
Dispuesto a todo para la definitiva etapa industrial, se buscan todos los recursos publicitarios para una mayor difusión y comercialización del producto. Se organizan todas las tareas concernientes a la producción y distribución. Y se acredita el producto en toda España y parte de América, Europa y África con nuevas ideas promocionales.

Ceregumil ya luce en su etiqueta el premio con medalla de oro conseguido en la
Exposición de Palma de Mallorca y en los primeros años de la década de los 20 pasa a ocupar un puesto líder de consumo y ventas. Otros éxitos vendrían por entonces como en la
Exposición y Feria de Muestras de Málaga (1924), en la
Exposición Iberoamericana de Sevilla (1929), Exposición Internacional de Perú (1949), etc. Posteriormente será elegida como
Miembro de Honor de las Cámaras de Comercio de Buenos Aires (1959) y Venezuela (1973).

Los
Fernández y Canivell (intimismo granadino sabiamente aliado al quietismo cordobés, pasando por el progresismo catalán y proyectado desde el universalismo malagueño) desarrolla seguidamente una estrategia hermosamente gráfica y creativa. Hacen una prueba y sale. Y repiten. Y si en pocos años logran interesar a todos los artistas gráficos del país, la empresa consigue que su producto se anuncie en todas partes a través de la obra gráfica de los mejores autores del género.
En efecto, cada vez que hay necesidad de proyectar el producto a alguna zona determinada de España o de cualquier otro país donde hay que introducir
Ceregumil, convocan a los artistas gráficos para que realicen sus propuestas. De tal manera es así y tanta es la respuesta que obtienen de los creativos españoles, que en escasísimos años no hay empresa en España que pueda reunir una colección gráfica semejante a la de
Ceregumil.
Los años 60 y 70 trajeron la difusión del producto utilizando la radio y
Ceregumil se adapta a los nuevos tiempos con instalaciones nuevas en el Polígono Industrial El Viso de Málaga (1972). En los 80 empieza a hacer sus primeros pinitos en televisión y es en los 90 cuando, junto al
desarrollo de nuevos productos tiene una presencia más que notable en Televisión. La gama de productos crece porque las necesidades van cambiando. Hoy la empresa no sólo fabrica tónicos, las nuevas tendencias como el
Ginseng Ceregumil, o
Jalea Real se han añadido a la gama de productos. También se han desarrollado productos específicos para necesidades específicas como son
Ceregumil Fósforo (un polivitamínico que refuerza la memoria, ideal para estudiantes y para aquellas personas mayores de 50 años que puedan tener pérdidas menores de memoria) e
Isogumil (un producto a base de soja ideal para la mujer en su fase de menopausia y premenopausia).
Los últimos desarrollos son
Ceregumil Vitamix y
Ceregumil Vitamix Plus.

Con el nuevo Siglo XXI y después de celebrar su primer centenario en el 2007, se abren nuevos retos para la empresa. En base a nuestro concepto de producto NATURAL, el Departamento de Investigación y Desarrollo trabaja, en unión con diferentes Universidades, en nuevos desarrollos que permitan la unión de los conceptos de “dietética” y “salud”, con el único objetivo de mejorar la salud a través de productos dietéticos naturales.

Los nuevos proyectos exigen nuevas instalaciones y nuevas tecnologías que se han hecho realidad en el año 2009.
FERNANDEZ Y CANIVELL, S. A. ha invertido siete millones de euros en una nueva fábrica en el Parque Tecnológico de Andalucía en Málaga. Con esta nueva fábrica, la empresa vuelve a adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas necesidades y a las nuevas tecnologías; demostrando una vez más la actualidad de una marca,
CEREGUMIL, que sigue siendo, después de más de cien años, un referente en la mejora de la salud de todos los que la conocen y usan sus productos.
Las nuevas instalaciones de FERNANDEZ Y CANIVELL, S. A. incorporan las últimas tecnologías en la fabricación de jarabes, cumplimiento las normas más estrictas en control de calidad (GMP) y totalmente automatizada.