La importancia de la hidratación en los más pequeños

La importancia de la hidratación en pequeños

Si algo nos han repetido hasta la saciedad desde que somos muy pequeños es que el agua es esencial para nuestro cuerpo.  Tanto es así que, entre el 50% y el 70% de nuestro peso es agua dependiendo de la etapa de la vida en la que nos encontremos. El ser humano es capaz de sobrevivir varios días sin comer pero no sin beber agua. De esta forma, podemos asegurar que el agua es un elemento esencial para nuestro crecimiento y desarrollo desde que somos muy pequeños.

En esta ocasión, os venimos a hablar de un segmento de la población al que hay que prestar especial atención durante el verano. ¡Hoy os hablamos de los pequeños de la casa! Los niños dependen de nosotros y el estar atentos a cómo les afectan las inclemencias del tiempo nos corresponde a los adultos.

Para que conozcáis más de cerca la importancia del agua en el cuerpo de un niño, en el peso de un recién nacido ¡el 75% es agua!. Pasados varios meses este porcentaje se reduce a un 60%. Los bebés, los niños, así como los jóvenes son los colectivos más vulnerables de sufrir deshidratación. ¿Por qué es más incidente en este segmento de la población? Además de los valores anteriormente descritos, tenemos que partir de la base de que un niño cuando está en pleno crecimiento suele mantener un nivel de actividad bastante elevado por lo que su cuerpo requiere de un mayor porcentaje de agua y de alimento.

Está claro que la cantidad de agua que un niño requiere es proporcional a la energía consumida. Es importante que entendamos que a la hora de hidratar nuestro cuerpo y el de los más pequeños es necesario hacerlo con agua natural. Además del agua emplear zumos naturales o limonada, recién hechos les aporta vitaminas y minerales.

¿Cuáles son los síntomas que podrían presentar nuestros pequeños por falta de hidratación? Pueden ser diversos, y tenemos que intentar mantener la calma en todo momento y evitar por todos los medios llegar a esta situación. Tener la boca y la lengua reseca, los ojos hundidos o la piel grisácea pueden ser claros síntomas de deshidratación. También que se produzca una disminución de producción de orina o que esta sea muy oscura pueden orientarnos para saber en qué situación se encuentran los más pequeños de la casa.

No hay que alarmarse cuando un niño pide agua porque tiene sed, este hecho no significa inmediatamente que se esté produciendo deshidratación

Desde Ceregumil os hemos elaborado una mini guía de consejos para el verano de vuestros peques:

 

#1. Con la llegada del verano, es inevitable que queden totalmente expuestos al sol: playa, piscina son actividades diarias. Pero a veces se ponen a jugar y se olvidan donde están. Es por este motivo que con los más pequeños tenemos que intentar evitar que pasen largas horas expuestos y sin refrescarse y más si se trata de las horas más fuertes de sol.

 

#2. Para evitar que nuestros pequeños pierdan líquidos de forma innecesaria (la sudoración podría ser una de esas forma de perder agua), os proponemos ponerles ropitas que sean ligeras. De esta forma, además de evitar que se pierdan líquidos, ayudaremos a que nuestros pequeños no estén tan irritables.

 

#3. Otro de los aspectos que hay que tener en cuenta es la frecuencia en la que exponemos los cuerpos a cambios de temperatura, los aires acondicionados con temperaturas bajas, en las viviendas, en las áreas de recreo, los centros comerciales, los cines… las salidas a la calle con muchos grados de temperatura,… puede hacer que nuestro cuerpo sufra de forma innecesaria cambios bruscos de temperatura alternando calor y sudor con frío y pocas ganas de beber. (Recomendamos que en casa el aire acondicionado no esté por debajo de 22º C)

 

#4. En la misma línea los pequeños de la casa suelen mantener un nivel de actividad bastante alto y se olvidan de todo. Entre tanto juego, es necesario que les animemos a que beban agua, procurando que esté fresquita pero no helada ya que está comprobado que se bebe menos si el agua está muy fría

 

Es importante prestar atención a todas las señales que pueden indicar que nuestros pequeños no se encuentran al 100%. Las vacaciones pueden hacer que perdamos un pelín la noción del tiempo, y recordar que aunque ellos estén de vacaciones su organismo sigue desarrollándose en verano y no hay que bajar la guardia. Es fundamental que procuremos por darles una alimentación adecuada.

Desde Ceregumil también podemos ayudarte, contamos con complementos alimenticios específicos para ellos, como Ceregumil Pekes, enfocado a niños de entre 3 y 12 años.

Por los ingredientes que lo componen les ayudan a mantenerse nutridos,  gracias al aporte de vitaminas contribuye al normal crecimiento y desarrollo de sus huesos, a la normal actividad del sistema inmunitario y nervioso, a disminuir el cansancio y la fatiga, y gracias al DHA de su fórmula que contribuye a mantener el normal funcionamiento del cerebro y la visión.